¿Cómo debe ser la perfecta oficina para trabajar?

Actualizado: 31 mar

Conseguir la perfecta oficina para trabajar debe ser el objetivo que han de marcarse las empresas si quieren alcanzar más fácilmente sus expectativas de negocio. Unos trabajadores a gusto en sus despachos u oficinas son unos trabajadores más felices y, por consiguiente, más productivos. ¿Cómo debe ser en realidad este espacio y con qué características?



Pasamos 8 horas diarias en el trabajo, es decir, un tercio de nuestro día. Es por ello que es importante considerar la oficina como un lugar en el que nos guste estar, no aquel que se limite a satisfacer las necesidades laborales y fisiológicas.


Estamos acostumbrados a ver cómo las personas que desarrollan su actividad laboral en una oficina pasan ese tiempo en un lugar cerrado, más o menos reducido y que inspira apatía (con colores grises o neutros y una pobre decoración). Sin embargo, no debe ser así; las características de esos espacios de trabajo son determinantes, no solo para la salud y bienestar de los empleados, sino también para su rendimiento.



Requisitos para tener la perfecta oficina para trabajar


Es probable que la oficina para trabajar de sus sueños como la esté imaginando no exista: la oficina perfecta no es la que tiene un minigolf, un minibar o una piscina en su terraza. ¡Ya nos gustaría a todos! No obstante, debe ser un espacio que pueda representar a la empresa, pues al fin y al cabo, es la carta de presentación.


El mobiliario, la iluminación, la tecnología disponible, la decoración,… todos son factores que hay que diseñar a conciencia para lograr el espacio de trabajo perfecto.


Muebles cómodos y ergonómicos

Las lesiones de espalda o los dolores musculares son habituales en personas que trabajan sentadas a diario. Para evitar esos problemas, que pueden derivar incluso en bajas laborales, escoja mobiliario profesional y de calidad, con los tamaños adecuados y adaptados a

cada trabajador.


Tenga en cuenta que no será lo mismo escoger unas sillas para las zonas comunes o de reunión que para los despachos o los espacios de trabajo individuales.


Decoración que estimule la productividad

La decoración de un despacho no es una cuestión menor. Un cuadro con imágenes relajantes, una planta y colores que no sean estridentes pueden ayudar a que el trabajo se haga más agradable y, por lo tanto, más productivo.


Además, la decoración de la oficina debe representar la identidad corporativa y, a veces, enlazar estos dos factores: ambiente relajante y/o estimulando con los colores corporativos es una misión complicada; nunca imposible.


Iluminación y ruido

Dentro de la decoración, hay que tener también en cuenta la iluminación de los centros de trabajo. Siempre que sea posible son preferibles los ambientes con luz natural y ventanas exteriores.


Cuando resulta imposible, la luz artificial deberá ser la adecuada para evitar lesiones oculares, con focos dirigidos a la mesa de trabajo. Las lámparas que fallen y produzcan molesta iluminación intermitente se han de sustituir inmediatamente.


Del mismo modo, el ruido puede perjudicar al trabajador y a su rendimiento. Habrá casos en los que incluso sea conveniente contar con materiales de aislamiento acústico en los revestimientos de las paredes para combatir el ruido del vecindario o de factores externos.

Por otra parte, procure mantener las instalaciones eléctricas o de servidores aisladas en espacios independientes.


Climatización.