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¿QUIERES INVERTIR? COMPRA UN TERRENO

Actualizado: 26 sept 2022

Son muchos las personas que cada vez más estan interesados por invertir en suelo, atraídos por la alta rentabilidad que pueden alcanzar. La compra de terrenos es una interesante alternativa a la inversión en oficinas, locales o naves comerciales. Además, el suelo tiende a ser un bien menos competido y más desconocido, lo que puede generar operaciones muy interesantes para inversores avispados.



Como es lógico ante cualquier inversión, lo primero pasa por conocer bien la tipología de productos a nuestro alcance. En el caso de los suelos, esto implica tener claros los diferentes tipos. Principalmente lo que separa a un suelo urbano de uno industrial, para evitar confusiones que puedan llevar a una operación menos rentable de lo esperado, o a más largo plazo.


Si quieres invertir en suelo, tampoco está mal conocer cómo se tasan los terrenos rurales y urbanos. Y es que las diferencias entre estos activos también se extienden a los métodos que se utilizan para valorarlos. El buen inversor debe estar al tanto de estos aspectos para ser capaz de determinar si los precios que se barajan son adecuados.

Cuatro razones para invertir en suelo

¿Estás dudando en si invertir en suelo sería una buena operación? Nosotos tenemos claro que sí, pero no queremos que te quedes simplemente con nuestra palabra. Por eso, a continuación te damos 4 razones para que consideres poner tus ahorros en este tipo de propiedades.

1-Poca competencia

La gran mayoría de las inversiones inmobiliarias en nuestro país tienden a poner el foco en las viviendas, los locales y naves comerciales, y las oficinas. Esto deja a los suelos en un segundo nivel de atención, ya que son propiedades sobre las que existe mayor desconocimiento. Lejos de ser una desventaja, los buenos inversores inmobiliarios encuentran aquí grandes oportunidades de cerrar compras muy jugosas.

2-Oportunidades en bruto

Muchos propietarios de terrenos adquieren estos en herencia. Y, al contrario de lo que suele ocurrir con una vivienda o un local, la forma de rentabilizar estos bienes no está tan clara para sus nuevos dueños, en especial cuando el suelo es compartido. Como consecuencia, la decisión más habitual es la de deshacerse del terreno lo antes posible, lo que a menudo produce ventas muy interesantes para los inversores.

3- Bajos costes de mantenimiento

Uno de los grandes quebraderos de cabeza del propietario de un local, oficina o vivienda en alquiler está en los costes que puede suponerle mantener su inversión. Tanto si la tiene alquilada como si espera venderla más adelante, existen ciertos gastos a los que habrá que prestar atención de un modo u otro. Estas preocupaciones se minimizan considerablemente en el caso de invertir en suelo, por lo que debe tenerse en cuenta sobre todo en inversiones a largo plazo.

4- Alta rentabilidad

Todo inversor busca que sus ahorros le produzcan el mayor beneficio posible. Y si bien los suelos no representan un tipo de inversión apto para cualquier perfil, no cabe duda de que su rentabilidad, sobre todo a largo plazo, compensa con creces el riesgo. Un buen inversor, con la información necesaria y el apoyo de profesionales especializados, puede llegar a encontrar terrenos a relativamente asequibles que, en unos años, se conviertan en minas de oro.

Cómo invertir en suelo con seguridad y menor riesgo

Si estás decidido a invertir en terrenos y quieres dar tus primeros pasos en esta línea, te recomendamos apoyarte en profesionales. Como decíamos antes, los suelos son productos más complejos y sobre los que generalmente hay menos información, por lo que contar con una gesto de inmubles especializado te ahorrará muchos quebraderos de cabeza.


Contar con nosotros es apostar por un gestor de inmubles que se adaptará a tus necesidades para que maximices tu inversión.


Te invitamos a que nos contactes desde aquí y nos cuentes más sobre ti y lo que estás buscando para que nuestros profesionales inmobiliarios se pongan a tu servicio con las mayores garantías.


Si estás pensando en comprar un terreno como inversión, es importante conocer bien los tipos que existen. Sobre todo si tu objetivo es construir, las diferencias entre suelo industial y urbano son notables, y no debes pasarlas por alto.


Si estás pensando en adquirir un terreno debes tener en cuenta sus características. La primera de ellas sería conocer cómo está catalogado dicho suelo.

Qué tipo de suelo necesitas para tu inversión

Lo primero que debes tener claro es tu objetivo de inversión. Ten en cuenta que, dependiendo de para qué vayas a utilizar dicho terreno, te servirán unos u otros.


Para ello debes tener en mente tres categorías de suelo: suelo urbanizable, suelo urbano y suelo no urbanizable. Este último es al que también llamamos rústico.


Hoy nos vamos a centrar en los dos últimos, para que conozcas las diferencias entre suelo rústico y urbano. Diferencias importantísimas que debes conocer bien antes de cualquier operación de compraventa. Y, sobre todo y como decíamos antes, de cara a la inversión que planeas hacer. Ya que si, por ejemplo, piensas construir una vivienda, no te valdrá cualquier suelo, por muy de tu propiedad que sea.

Principales diferencias entre suelo rústico y urbano

El suelo urbano es el que se incluye en el plan urbanístico de una ciudad o municipio. Se trata de terrenos que cuentan con todos los servicios urbanos necesarios, o que estén incluidos como mínimo en dos terceras partes de su superficie en zonas urbanas.


A grandes rasgos, para ser catalogado como suelo urbano, los servicios mínimos con los que debe contar son:

  • Red de abastecimiento y evacuación de agua

  • Suministro de energía eléctrica

  • Acceso rodado

Características de los terrenos industriales

  • Ubicación estratégica. Como en la compra de cualquier tipo de terreno, una ubicación estratégica es esencial para obtener mayores rendimientos de la propiedad a largo plazo.

  • Infraestructura.

  • Proyección de crecimiento en mediano y largo plazo.

  • Rentabilidad y plusvalía.

  • Seguridad.


Además, en el terreno debe poder edificarse. Es decir, el suelo debe contar con estabilidad y, por supuesto, cumplir la normativa vigente de urbanismo del lugar en el que está situado.

Por su parte, el suelo rústico es el que dispone de alguna característica específica que lo convierte en un terreno protegido, limitando así las construcciones sobre el mismo. El suelo rústico puede estar destinado, eso sí, a usos agrícolas, forestales, ganaderos… También pueden ser suelos catalogados como bien histórico, arqueológico o cultural. Incluso estar destinados al uso de edificios públicos de servicios.


A diferencia del suelo urbano, el rústico no es urbanizable. Por lo tanto, si tu intención era construir en él solo lo podrás hacer si la edificación es para uso agropecuario (naves de aperos, pozos, embalses o albercas…). También existen otros límites, como por ejemplo la cercanía a otras construcciones.


Invierte en suelo rústico o urbano


Como podrás imaginar, a grandes rasgos las diferencias entre suelo rústico y urbano también se ven en el precio. Debido a sus restricciones, suelen ser considerablemente más asequibles los terrenos rústicos que los urbanos. Eso sí, ten en cuenta que el ayuntamiento no está obligado a ofrecer servicios básicos en un suelo rústico… por lo que el desembolso de ciertas necesidades deberá salir de tu bolsillo.


Desde JSM Barcelona te recomendamos que, antes de comprar un terreno, analiza bien las características del suelo, pregunta cualquier duda que tengas y no te lances a comprar solo porque te parezca barato. Los chollos en estos casos suelen terminar saliendo caros, si en un futuro descubrimos que el suelo adquirido no es en realidad lo que nos vendieron…


¿Tienes dudas? ¿Necesitas asesoramiento ante una próxima operación? En JSM Barcelona no solo podemos ayudarte en esto, también disponemos de una cartera de suelos a tu disposición. ¡Consúltanos!



 
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