La transformación de la antigua fábrica textil de Fabra & Coats de Barcelona

Actualizado: 28 dic 2020

La intervención de la nave G de la antigua fábrica Fabra i Coats llevada a cabo por los arquitectos Roldán + Berengué Arquitectes ha finalizado. El proyecto trata de una estrategia urbana municipal que aúna la creación de vivienda social y la recuperación del patrimonio industrial de la ciudad: la transformación de una nave de almacenaje de hilos en un complejo de vivienda social en el recinto de la antigua fábrica de Fabra & Coats en Barcelona. Se han construido 46 viviendas para jóvenes y para artistas vinculados a la Fábrica de Creación de F&C, y la sede social de una colla castellera.



El concepto del proyecto se basa en “Activar todos los elementos de la nave original para el nuevo programa”. Así como reutilizar sus cualidades físicas, espaciales e históricas para hacer más eficiente la nueva construcción y reforzar la naturaleza del edificio original. Se basa en la creación del espacio comunitario de las viviendas en interrelación con el espacio libre del recinto industrial mediante el vaciado en diagonal de la nave original. Y además, en la activación de todos los elementos materiales, espaciales y simbólicos de la nave en favor de la funcionalidad, la economía y la autosuficiencia energética de las viviendas.



Esta es la descripción aportada por los arquitectos barceloneses:

El proyecto de transformación de la nave G de la antigua fábrica de Fabra & Coats de Barcelona se incluye dentro de la operación de recuperación para la ciudad de este complejo textil de los siglos XIX y XX que aportará el barrio de San Andreu más de 28.000 m2 de equipamientos y viviendas dotacionales, formando parte de la red de “las fábricas de la creación en BCN”.

La nave fue construida en 1905 y destinada a almacenamiento. Tiene 100 m de largo por 15 de profundidad, y 11 de altura e interiormente está dividida por un forjado intermedio.



La estructura, fachada y cubierta, es una unidad construida en fábrica de ladrillo macizo, teja árabe y estructura interior de acero, con una crujía de 3,36 m de ancho que se repite 24 veces (módulos). En el nivel de cubierta, se suceden también 24 cerchas de acero laminado. Esta lógica constructiva industrial, donde el edificio se podría resumir en la repetición de una única sección transversal, se transforma cuando visitas el interior.

Axonometría. Roldán + Berengué Arquitectes

Estos son los 5 puntos clave para el desarrollo del proyecto:



Se trata de una nave de 100m de largo.

La primera decisión pasa por poner en valor su máxima dimensión que es la longitud, accedemos por el centro creando una plaza interior. Desde la que se inicia el recorrido de las escaleras interiores en doble diagonal ascendente, se comunica física y visualmente toda la nave desde la planta baja hasta las cerchas de la cubierta. El vestíbulo relaciona también la nave con la calle Parellada y la plaza interior del recinto de Can Fabra. Este espacio comunitario en cascada es la nueva aportación estructural al edificio original.

Recorrido de las escaleras interiores en doble diagonal ascendente.



Reutilizar estructuralmente los dos suelos interiores de la nave.

Usarlos sin ningún tipo refuerzo para apoyar en cada uno de ellos los dos nuevos niveles de viviendas. De dos plantas pasamos a cuatro, para hacerlo usamos una estructura de madera, porque es 5 veces más ligera que la de acero. La estructura en “frame” de madera es una traslación de las antiguas estructuras de acero usadas como estanterías para el almacenaje hilos.