Materiales arquitectónicos del 2020

Actualizado: 25 feb 2021

Al comenzar cualquier texto retrospectivo sobre el 2020 es difícil no caer en clichés. Este año nos ha enseñado, con todas sus dificultades, que la humanidad puede ser más frágil de lo que imaginamos. Por otro lado, los edificios están compuestos por materiales que tienen ciertos pesos, olores, texturas y costes, y que dependen de los recursos naturales, los procesos de producción, la mano de obra, el transporte, y muchos otros factores. Aún es demasiado pronto para decir cómo la crisis provocada por el COVID cambiará el mundo y, más concretamente, la arquitectura. Sin embargo, ¿habrá cambiado nuestra percepción sobre lo que es una buena arquitectura? ¿o cambió nuestra relación con la tectónica de las construcciones?



Usualmente, durante las crisis tendemos a prescindir de lo superfluo y a concentrarnos en lo esencial. En lo que respecta a la construcción, hemos observado el uso creciente de la tecnología para avanzar hacia una industria más eficiente y sostenible, en respuesta a las crecientes preocupaciones sociales en torno a la protección de los recursos naturales. En los edificios mismos, notamos una mayor conciencia sobre la creación de espacios que fueran más saludables y seguros con un enfoque general en el bienestar.


A continuación, presentamos un análisis de los materiales que dieron forma a las casas, interiores y edificios públicos más emblemáticos de 2020:


Casas y Viviendas Colectivas

Este fue un año en el que todos pasamos mucho tiempo en casa. Tuvimos que reformular nuestra relación con la vivienda, y en muchos casos tuvo que convertirse además en nuestro lugar de trabajo, deporte y ocio. Es por esta razón que muchos percibieron que su vivienda ya no satisfacía todos sus deseos y necesidades.


Por supuesto, a todos nos gusta imaginarnos en nuestra casa soñada. Durante 2020, más que residencias altamente modernas, con materiales tecnológicos y estéticamente austeros, los proyectos más valorador presentan una notable calidez en el uso de los materiales. Observamos que en las obras destacadas abunda el uso de materiales expuestos, específicamente superficies de madera, hormigón visto y, con mayor frecuencia, de ladrillos a la vista. El tacto, las texturas y las ligeras variaciones que presentan los materiales en bruto hacen que tanto los interiores como los exteriores sean más acogedores e identificables. Otra característica llamativa es la presencia de vegetación. Ante la imposibilidad de salir de la casa durante largos períodos, muchos echaron de menos el verde, y los jardines interiores fueron altamente valorados.


En viviendas multifamiliares las preferencias no fueron muy distintas. En edificios residenciales se observa claramente el gesto de acercar la naturaleza a los habitantes, ya sea con jardines y patios interiores, paredes verdes o grandes jardineras junto a las ventanas. Curiosamente, también aparecen ejemplos con increíbles fachadas de ladrillo a la vista, sumado a un amplio uso del hormigón visto en techos, suelos y paredes.


Llama bastante la atención la ausencia de edificios de apartamentos tradicionales entre los proyectos más vistos del año. Lo más buscado por los lectores durante 2020 son tipologías y volúmenes no convencionales, más dinámicos, angulosos y con texturas radicales. La madera también aparece, tanto en cubiertas como en la estructura principal. Otra estrategia recurrente es el uso de fachadas translúcidas, como si se atenuara la transición entre el entorno urbano y el interior doméstico a través de láminas perforadas o paneles de policarbonato. En el caso de este proyecto del Museo de Arte Contemporáneo de Nantes, dirigido por el prestigioso arquitecto internacional Stanton Williams, el uso del mármol y el acero inoxidable en las fachadas, respectivamente, demuestra que los materiales nobles siempre tendrán un lugar en nuestros corazones.


Arquitectura Pública y Cultural


Mientras más lejos estamos, más importante nos parece. Las cuarentenas alrededor del mundo han contribuido a confirmar lo que ha sido una bandera para planificadores, urbanistas y arquitectos durante décadas: el valor de la accesibilidad y el buen diseño de espacios públicos para encontrarse y disfrutar al aire libre. La presencia de espacios públicos y culturales en un barrio tiene efectos multidimensionales, desde el enriquecimiento del paisaje hasta la consolidación de comunidades. Los proyectos de uso público que sobresalieron este año tienden a ir más allá de su función, destacando en forma y color para convertirse en hitos que rescatan el valor simbólico de los espacios para la colectividad.