Que hacer en Medina de Rioseco?

Actualizado: 25 ago 2021

Antiguo enclave comercial e industrial, hoy en día es un tranquilo pueblo donde el paso de su importante historia se deja ver en sus edificios y tradiciones. Te contamos algunas de las cosas que hacer en Medina de Rioseco para que puedas visitarla en una ruta por esta zona de la provincia de Valladolid.

Dónde está y cómo llegar a Medina de Rioseco Medina de Rioseco es un pueblo de algo menos de 5.000 habitantes que se sitúa hacia el norte de la provincia de Valladolid. Pertenece a la comarca de Tierra de Campos, compartida entre Valladolid, Palencia, León y Zamora, que, como su nombre indica, es una zona de mucho cultivo.


La forma más sencilla de llegar es en coche. Por Medina de Rioseco pasa la carretera nacional N-601, que une Madrid con León, por lo que es la mejor ruta para llegar hasta el pueblo. En cuanto a las distancias, se sitúa a unos 40 kilómetros de Valladolid, 60 de Palencia, 85 de Zamora y unos 100 de León, siendo éstas las capitales más cercanas. También es posible llegar en los autobuses de ALSA desde Madrid, Valladolid, León, Oviedo o Gijón, ya que la ruta entre Madrid y Asturias pasa por allí con varias frecuencias diarias. Si visitas la zona desde más lejos, entonces lo más conveniente es llegar primero hasta Valladolid en tren, autobús o avión y desde allí viajar a Medina de Rioseco en coche o autobús.

Si te gusta caminar o viajar en bici, además de lo dicho, podrás llegar a Medina de Rioseco por la orilla del Canal de Castilla.



Qué hacer en Medina de Rioseco A la hora de visitar Medina de Rioseco hay varios lugares y experiencias que no te pueden pasar desapercibidos. Todos ellos reflejan su legado histórico, su importancia como punto de encuentro y su presente.

Pasear por su calle Mayor El mejor testigo del paso del tiempo en Medina de Rioseco es la calle Mayor, o Rúa, como la llaman sus habitantes. Es la calle principal y está llena de comercios, pequeñas tiendas, bares y cafeterías en su mayoría, y por ello está muy animada.


Llama la atención por ser una calle porticada, siendo un buen ejemplo de cómo era la arquitectura de la Tierra de Campos en el pasado. Las casas se sustentan sobre varios pilares, algunos de madera y otros de piedra, que cuentan con decenas de años de antigüedad. Cuando la gente asistía a las grandes ferias que tenían lugar en Medina de Rioseco, utilizaba estos soportales para exponer su producto. Algo muy curioso son las sillas colgadas en los balcones. De diferentes colores y a lo largo de toda la calle Mayor, se trata de un mensaje de comerciantes y vecinos con el que quieren trasladar a su población y a los visitantes que «Aquí puedes quedarte». Sin duda, una buena iniciativa para tranquilizar sobre el Covid-19 y la nueva normalidad, así como para intentar frenar la despoblación.


Recorrer el Canal de Castilla.

A mediados del siglo XVIII se comenzó a construir en las provincias de Valladolid, Palencia y Burgos un entramado de canales para transportar el cereal, el vino y la lana desde el interior de Castilla hasta el Cantábrico. Se trata del Canal de Castilla y cuenta con 207 kilómetros navegables que, a través de numerosas compuertas, salvan unos 150 metros de desnivel.


Con la llegada del ferrocarril el Canal quedó en desuso y no se llegó a completar en su totalidad, pero hoy en día se puede recorrer igualmente, ya sea en bicicleta, caminando o navegando. Tiene forma de Y invertida y uno de los 3 ramales nace en Medina de Rioseco, el conocido como Ramal de Campos. En la dársena de Medina de Rioseco se puede tomar el barco turístico Antonio de Ulloa o alquilar piraguas. Además, allí podrás visitar la antigua harinera de San Antonio, que es el ejemplo perfecto de las industrias surgidas a lo largo del Canal de Castilla a finales del siglo XVIII y comienzos del XIX.

Buscar al cocodrilo Este 2020 se puso de moda el cocodrilo del Pisuerga, pero ¿sabías que Medina de Rioseco también tiene uno? ¡Y desde hace muchísimo tiempo! Cuenta la leyenda que mientras se construía la iglesia de Santa María de Mediavilla, un cocodrilo salía cada noche del río Sequillo a destruir todo lo que se había construido durante el día.


Después de muchos intentos para capturarle, un preso se ofreció voluntario, y con la sola ayuda de una lanza y un espejo consiguió dar muerte al animal para que se pudieran finalizar las obras. El preso ganó su libertad y, desde entonces, es posible ver la piel del cocodrilo en la iglesia… y en algún sitio más. ¡A ver si lo encuentras!

Aunque la leyenda sobre el cocodrilo es muy divertida, es evidente que en Castilla no existe esta especie, y menos en el río Sequillo. La historia real llega desde México, y te digo desde ya que también tiene algo de curiosa. Don Manuel Millán, un riosecano que emigró a las Américas y alcanzaría un gran status social, llegando a ser alcalde de Puebla según se dijo, lo envió a la villa en el siglo XVIII como regalo. Seguro que en aquella época se vio como algo muy exótico, pero ¿en serio no tenía otra cosa que enviar? Los cocodrilos son un vecino más en Medina de Rioseco.


Asistir a la Semana Santa La Semana Santa de Castilla y León es muy conocida y la de Medina de Rioseco es una de las más importantes de la comunidad. Desde 2009 es Fiesta de Interés Turístico Internacional. Actualmente existen 16 cofradías con 3.000 cofrades en total (que son la mayoría de los habitantes del pueblo) y las principales procesiones son las del Mandato, la Soledad y el Encuentro.


Dentro de la iglesia de la Santa Cruz, en la calle Mayor, podrás visitar el Museo de la Semana Santa. Allí verás un gran número de pasos y tallas que van desde el siglo XV hasta el XX, así como comprender mejor todo lo que envuelve a las procesiones de esta festividad. La entrada cuesta 3,5 euros y es visitable durante todo el año excepto lunes y algunas fechas señaladas.

Probar los abisinios Algo imprescindible que tienes que hacer en Medina de Rioseco es probar los abisinios. Para ello puedes sentarte a tomar un café en la tradicional cafetería Cubero y te los pondrán de tapa.



Es un dulce muy popular aquí y consiste en una masa frita con relleno de crema. ¡Muy rico! ¡Cualquier excusa es buena para comer un abisinio!


Visitar el Museo de San Francisco Hacia finales de la Edad Media Medina de Rioseco era una ciudad importante y se comenzaron a construir muchos edificios religiosos.

Es por ello que cuenta con varias iglesias y un antiguo convento franciscano que hoy se ha reconvertido en museo de arte sacro, donde se pueden ver, entre otras cosas, obras de Juan de Juni. La entrada son 3 euros.

Hacer el Camino de Santiago Por último, si te gusta caminar en Medina de Rioseco podrás recorrer alguna etapa del Camino de Santiago. Aquí acaba la novena etapa del Camino de Madrid, que sale desde la capital española hasta Sahagún, donde enlaza con el Camino Francés.

Tanto la etapa 9 como la 10 son bastante fáciles, ya que la zona es bastante llana, por lo tanto, aunque no te hagas todo el Camino, sí puedes hacer al menos un tramo para probar la experiencia.


Recorrido por la antigua fabrica de harinas

Estas industrias fueron impulsadas por la construcción del Canal de Castilla y hay unas cuantas en el entorno del Canal, aunque solo sobrevive una con producción.


El sistema de molturación y la maquinaria que se muestra en la harinera San Antonio son de 1944 y corresponde al sistema suizo Daverio.