SANTA PERPÈTUA DE MOGODA. UNO DE NUESTROS ENCLAVES

Actualizado: 17 jun 2021


Como ya sabéis contamos con unas naves industriales de calidad, muchas de ellas situadas en el Municipio de Santa Perpetua de Moguda (oficialmente y en catalán Santa Perpètua de Mogoda) queremos ampliarte la información para que sepas más de su ubicación.

Santa Perpètua de Mogoda es un municipio en la comarca del Vallés Occidental, en la provincia de Barcelona, Comunidad Autónoma de Cataluña, España.

Está situado a 7 km de Sabadell y a 18 km de Barcelona. Según el último censo de población (2012), había un total de 25.606 habitantes con un término municipal de 15,7 km⊃2;.

El actual término municipal de Santa Perpètua de Mogoda es el resultado de la unión de los pueblos de Santa Maria la Antigua y Santa Perpètua de Mogoda en 1847, fruto de la reordenación administrativa impulsada por la administración central del Estado que agregó aquellos pueblos de poca población a sus vecinos más grandes. Hasta aquel momento los dos núcleos habían tenido una evolución diferenciada y una personalidad propia. Ambos, pero, compartían desde siempre un espacio físico privilegiado que ha hecho atractivo su poblamiento por la especie humana.

Situado en el Vallès Occidental, entre la riera de Caldes y el río Ripoll, enla parte central de la llanura del Vallès, unas tierras constituidas por sierras de poca altura que dibujan un paisaje ondulado donde rieras y torrentes (riera de Polinyà y riera de Santiga) encuadran las zonas de los valles. Agua abundante, tierras fértiles y un clima suave han invitado a establecerse en estas comarcas los humanos que han pasado por este corredor natural. El barrio más joven de Santa Perpetua, Can Filuà, esconde bajo su tierra los restos de los pobladores más antiguos de Santa Perpetua, los primeros labradores perpetuanos pertenecientes al periodo neolítico (9.000 años de antigüedad). Detrás de ellos, íberos y romanos dejaron su impronta, especialmente Roma. Tanto Santa Perpetua como Santiga se conservan importantes restos de villas romanas. Las del casco antiguo, en el entorno de la iglesia parroquial de Santa Perpetua, probablemente serían el centro de una población romana y al subsuelo de la iglesia de Santa Maria la Antigua se hallan los restos de una imponente villa romana con restos de estructuras de baños. El conjunto de estos restos demuestran la importancia de aquellos poblados en la red de comunicaciones del imperio romano al cual el pueblo alcanzaba de cereales y vinos. De los restos del imperio romano nació la Santa Perpetua medieval. Esta afirmación es más que una imagen retórica, sobre todo en cuanto a Santiga, puesto que la iglesia románica se construyó sobre los restos de la estructura de la villa romana cómo han demostrado las últimas excavaciones, muy probablemente como Santa Perpetua, donde bajo el ábside de la iglesia románica se conservan los restos de una pequeña iglesia paleocristiana (s. VI o VII).

Encima de las piedras y la cultura romana se construyó a lo largo de los siglos X-XII la Santa Perpetua medieval, el núcleo de la cual es la actual barriada de Mogoda, a los pies de la riera de Caldes. Allá se levanta el castillo de Mogoda donde tenemos el origen toponímico del pueblo. La primera referencia escrita de Mogoda data del año 990 y en cuanto a Santiga del 983. Desde entonces, alrededor de las sagreres de las iglesias de Santa Perpetua se han desarrollado los dos núcleos de población, con más éxito en cuanto al de Santa Perpetua puesto que a partir del siglo XVIII crea al suyo cercando una red urbana, origen del actual núcleo. Santiga, pero, mantendrá su aspecto definido por una plaza con el lavadero, el castillo y las casas adosadas de los trabajadores y la iglesia, una estampa del siglo XIX que hoy todavía podemos contemplar. De este largo periodo medieval nacen los más de 30 cortijos y masías localizados en el término municipal, consecuencia de la construcción de una sociedad agrícola como la de sus antepasados neolíticos. 10.000 años de sociedades agrícolas empiezan a transformarse a finales del siglo XIX hacia un nuevo modelo de producción económico, el industrial. El 1857 *Claudi *Arañó (industrial barcelonés y miembro del Fomento del Trabajo) instala un vapor textil en las afueras del pueblo. Es el inicio del establecimiento de industrias a Santa Perpetua y del crecimiento urbano. El siglo XX multiplicaría este fenómeno por veinte. A finales de los años sesenta se crean seis polígonos en nuevo años y el número de trabajadores industriales pasa de 930, el 1964, a 3.003 el 1974. Esta tendencia se mantendrá con el final del siglo y actualmente más del 70% de la población activa local se dedica a la actividad industrial y cerca de 1.400 empresas son instaladas a nuestro municipio, muy lejos de las 42 censadas el 1964. Consecuencia lógica de este crecimiento fue el aumento acelerado de población. El 1960 Santa Perpetua acogía 4.125 habitantes que pasaron a ser 12.589 el 1975. Actualmente la ciudadanía de Santa Perpetua suma 24.000 personas en los ocho barrios en que se ha distribuido la población a medida que el crecimiento a ido ocupando los poco más de 15 hectáreas del territorio de la ciudad. Santa Perpetua no sólo ha crecido en número sino también en calidad puesto que todo el incremento humano se ha hecho gracias a la aportación de nueva ciudadanía que incorpora nuevas visiones y nuevas realidades que tenemos que saber aprovechar dentro de este marco que denominamos Santa Perpètua de Mogoda donde hace 10.000 años que viven personas.


Castell de Can Taió

Un edificio que cumple un deseo. ¿Cuál? Ser propietario de un castillo como los de las historias del Romanticismo del siglo XIX o, ya puestos, de los que aparecen en los cuentos medievales. El “hada madrina” de su dueño, Miquel Gomis i Güell, no podría haber hecho mejor su trabajo. Mezclando clásicas obras como las paredes de la Generalitat catalana, el Poblet o las murallas de Carcassona construyó este maravilloso castillo de aires fantásticos que bien podría ser el estudio cinematográfico de un reboot en live action sobre cuentos clásicos que tanto gustan a todo el mundo. Altas torretas almenadas, ventanas rematadas en forma de trébol, complicadas fachadas con trazos de madreselva, una puerta con un arco de piedra, alrededores llenos de árboles, elegantes interiores, una capilla con bellísimas vidrieras… ¿Cómo podría distinguirse de un castillo de la Edad Media?


Masía de Can'Oller

Masía situada cerca de la riera de Caldes. Actualmente da nombre al polígono industrial que ocupa parte de la antigua finca. Es una masía muy bien conservada y con muy pocas alteraciones desde el siglo XVI. Consta de planta y piso, con tejado a dos aguas. El portal es adintelado, de punto redondo. En el piso superior destacan tres espléndidas ventanas con mold