Santa Eulalia un barrio con historia


Santa Eulalia es uno de los barrios de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) y es donde se encuentran nuestros apartamentos. En esta entrada queremos profundizar en su historia y en su legado, y en cómo hemos llegado a ser como somos. Santa Eulalia pertenece al Distrito III, limitando al este con la ciudad de Barcelona, ​​con la que comparte la calle de la Riera Blanca, al norte con el barrio de la Torrassa, al oeste con los barrios de San José y Centro, y al sur con los del Gornal y Granvia Sud.




En este barrio hay uno de los núcleos históricos de Hospitalet: la antigua iglesia de Santa Eulalia de Provençana, consagrada inicialmente en 1101. A su alrededor se sitúan los orígenes de la ciudad, para que la parroquia de Santa Eulalia de Provençana es el origen del municipio que hoy conocemos como el Hospitalet. Sin embargo, sin que se conozcan las causas, no se consolidó un poblamiento agrupado a su alrededor. Esta iglesia se conserva: es de estilo románico y el tímpano hay una fecha, 1201. La advocación del templo es la que dio nombre al barrio. Fue restaurada en el siglo XVIII; esta iglesia es en el extremo occidental del barrio.

La calle de Santa Eulalia, que es la prolongación de la carretera de la Bordeta de Barcelona, ​​la avenida del Ferrocarril, nacida gracias al soterramiento de las vías de los Ferrocarriles de la Generalitat, y la calle de la Aprestadora, que atraviesa, al sur del barrio, una antigua zona industrial transformada en la actualidad, esencialmente, en residencial, responden a antiquísimas vías de comunicación y ahora son los principales ejes viarios y de comunicación del barrio.



Esculturas

Santa Eulalia cuenta con una escultura del artista Josep Mª Subirachs, Monumento en L'Hospitalet de Llobregat, conocida popularmente como "la Pinza", debido a su peculiar forma, y ​​que da la bienvenida a la ciudad cuando se llega por la carretera de la Bordeta. En realidad es una alegoría del escudo de la ciudad, formado por las cuatro barras catalanas y el aspa de la Cruz de Santa Eulalia.


En la Plaza de los Abuelos está La Velleta, un bronce del escultor del mismo barrio,

Héctor Cesena.


Delante de la iglesia de Santa Eulalia encontramos Suelta de palomas, del escultor residente en Bellvitge, Ferran Soriano.


Historia

Iglesia nueva de Santa Eulalia de Provençana, de estilo neorrománico y consagrada en 1957 [4]

La actual calle Sta. Eulalia, es uno de los principales protagonistas de la historia del barrio y la ciudad. Es de época romana e iba desde Barcino (Barcelona) hasta Cornelianum (Cornellà) y el Delta, que era el puerto principal de la colonia romana, ya que muchos barcos fondeaban en los arenales del Delta. Lo podemos considerar el ramal costero de la Vía Augusta. Por los alrededores de la ermita había la señal de la milla 4 de este camino romano. Por ello, en el valle del Torrent Gornal se le dijo durante muchos siglos "Valle de Quart".

Algunos restos arqueológicos parecen indicar la existencia de una villa romana donde después se construyó la iglesia. El hallazgo más importante fue la de una escultura que representa una cabeza de Medusa, que actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico de Cataluña en Barcelona. Esta figura era un gorgoneion, un monumento funerario.

La pequeña iglesia, de estilo románico, dedicada a Sta. Eulalia fue consagrada en 1101. En su portada, pero, indica otra fecha, la de 1201, probablemente la de una restauración. Era el centro de una parroquia, llamada "Provintiana", que iba desde S. Pedro Mártir hasta el mar, y desde el Castillo del Puerto, hasta el Llobregat. Es decir, una demarcación muy parecido al tradicional término municipal de L'Hospitalet. Es el origen de la realidad administrativa que llamamos el Hospitalet. La denominación "Provintiana" del territorio correspondiente, más o menos, en Hospitalet, es de los alrededores del año 900. Entonces, a estas divisiones territoriales se las llamaba parroquias, señoríos, etc. Hoy las llamamos municipios.


Mientras el núcleo llamado "Puebla de Hospitalet" se consolidó a finales del s. XV y el s. XVI y construyó su propia iglesia, el templo de Sta. Eulalia pasó a ser una ermita gradualmente abandonada. La historia del espacio donde después surgirá el barrio de Sta. Eulalia hasta el s. XIX es sobre todo una historia de ciclos agrarios anuales. Las tierras, deltaicas, eran muy fértiles y dedicadas básicamente a cereales y legumbres. También eran tierras insalubres, ya que había balsas de agua naturales, lo que provocaba que el paludismo fuera endémico en todo el Delta.



A finales del s. XVIII, algunos grandes propietarios del Delta plantearon la posibilidad de construir un canal de regadío. El Canal de la Infanta inauguró en 1819. Partía de Molins de Rei y atravesaba el término municipal de Hospitalet Unos metros por encima del camino en Cornellà, en las primeras estribaciones del Samontà. Poco después de cruzar la Riera Blanca giraba hacia al mar. El canal permitió, con una densa red de acequias, que la Marina de Hospitalet convirtiera tierra de regadío. Los cereales tradicionales dejaron parte de su espacio al arroz, el maíz y finalmente a las hortalizas, alrededor de 1900.


El hostal de La Bordeta fue creado en la segunda mitad del siglo XVII y se mantuvo, con las transformaciones arquitectónicas y jurídicas necesarias, hasta finales del siglo XX. Sacaba provecho de la proximidad del camino con Barcelona, ​​y de las ventajas fiscales de estar en la banda hospitalenca de la frontera. Durante mucho tiempo los siglos XIX y XX, los productos que entraban en Barcelona tenían que pagar unos impuestos, "los consumos" en unos puntos de vigilancia, "los burots". Incluso, a finales del XIX, el contrabando era un negocio floreciente. En las últimas décadas fue conocido como Cal Ramonet.


En el espacio del actual barrio de Sta. Eulalia aparecieron, a finales del s. XVIII, los "prados de indianas", extensiones donde se blanqueaban al sol piezas de tela (las indianas) elaboradas en las manufacturas textiles de Barcelona. Significan la primera manifestación de lo que transformará profundamente el barrio: la industrialización. Tenemos noticia de que el barrio estaba el Prat de la Manta y el Prado de los Ladrillos.


Detrás de los prados de indianas llegaron, en las décadas de 1840 y 1850, las primeras industrias, que hacían lo mismo que los prados de indianas pero con métodos químicos y mecánicos. Hacia 1853-1854, se instalaron dos industrias de blanqueo y apresto de telas: la de Antonio Pareto (donde está la televisión local) y "La Aprestadora Española, S.A." (Donde está el conjunto residencial Granvia Center). En esta última se instaló el primer generador de energía de vapor de la ciudad.


En el año 1831 se instaló un molino de harina en el salto del Canal de la Infanta de la Riera Blanca y de 1856 es la primera noticia de la fábrica de ladrillos refractarios de Paz Cucurny, que creemos que era un poco más abajo, al lado del hostal.


La otra gran novedad de la modernidad, el ferrocarril, se convirtió en una de las metas que delimitaban el barrio. En 1854 se inauguró la línea de ferrocarril de Barcelona a Martorell, y en 1881 la línea de Vilanova. Gracias a una guía-cicerone del ferrocarril, tenemos un relato, escrito por Victor Balaguer, de cómo era el lugar en aquellos años.


También de aquellas épocas (1853-54) son las primeras huelgas obreras en estas fábricas. Las reivindicaciones eran la reducción de la jornada a 11 horas diarias, subida de sueldo y libertad de asociación. Los primeros obreros ya tenían claro que la única posibilidad que tenían que luchar contra el capital era uniéndose y negociando colectivamente. Este primer movimiento obrero era, de hecho, el de Santos.


La industrialización es un fenómeno que va acompañado de un proceso de migraciones del campo a la ciudad, de personas que pasan de trabajar de la agricultura a la industria. Santos fue uno de los principales escenarios de la industrialización barcelonesa ( "Güell, Ramis y Cia", el "Vapor viejo", de 1840, "La España Industrial, SA", de 1847, etc.) y pasó de unos 2.000 habitantes en 1835 a tener 8.000 en 1860. la mayoría de estas personas vivían a lo largo de la carretera de Madrid y del camino hacia el Hospitalet. El pequeño barrio surgido alrededor de este último camino era conocido como la Bordeta. Pues bien, la Bordeta creció y, en algún momento de la década de 1840, atravesó la invisible frontera municipal y aparecieron los primeros edificios y habitantes de lo que, con el tiempo, será Sta. Eulalia.


No todos los edificios se instalaron a lo largo del camino de Cornellà. Algunos lo hicieron a los lados de otro camino que partía de la Riera Blanca y atravesaba la Marina por debajo de la anterior, y que era conocido en aquellos tiempos como "carretera del medio". Fue en este camino que se ubicaron las industrias antes mencionadas (Aprestadora y Pareto).

La relación entre el nuevo barrio y Santos era tan intensa y evidente que, en 1872, un puñado (mayoritario) de vecinos de Sta. Eulalia (y de Collblanc, donde pasaba lo mismo) pidieron integrarse en el municipio contiguo.


santa eulalia


En conclusión, entre 1840 y 1860 nació Sta. Eulalia, con dos ejes transversales que ya en aquellos años fueron bautizados como calles Sta. Eulalia y Aprestadora.


En 1873, las vacías naves de La Aprestadora fueron parcialmente ocupadas por Marqués, Caralt y Cia, conocido popularmente como "el cáñamo", porque se trataba de una fábrica que trabajaba con esta materia prima. Esta y otras nuevas industrias impulsaron la construcción de viviendas para los trabajadores inmigrantes del campo, y el desarrollo urbanístico del nuevo barrio. 1877 se crearon nuevas calles, los que conocemos como Salvadores, Maluquer y Cavall Bernat. En 1886 se abrió la calle Comercio y en 1890 la calle Agricultura (actual Gral. Prim). Fueron los primeros que unieron los dos ejes transversales del barrio. En el mismo 1890 se creó la calle Muns, que unía Agricultura y Comercio. Desde este núcleo el barrio se hizo grande, pero poco a poco.


Aunque el crecimiento de Sta. Eulalia, durante la década de 1920, fue importante, no fue explosivo como el de Collblanc La Torrassa. Sin embargo, la ola inmigratoria también se notó. Además, a diferencia de Collblanc- La Torrassa, Sta. Eulalia siempre conservó el carácter mixto residencial / industrial. Algunos ejemplos: "Catalana de Gas y Electricidad" en 1882, "Can Trias", conocida como "las sanguijuelas", en 1903, "Can Trinxet" en 1905, que no paró de crecer hasta 1916, o la Fundición Escorsa, de 1917. Can Trinxet y Can Trias, del sector textil, fueron las industrias más importantes de la ciudad durante la primera mitad del s. XX, y Escorsa fue la metalúrgica más grande del Hospitalet.


Además de estas actividades industriales, desde finales del s. XIX se instalaron en varios barrios de L'Hospitalet, pero sobre todo en la parte sur de Sta. Eulalia, los basureros. Estos hombres recogían basura de Barcelona y las llevaban a sus patios, donde las clasificaban para venderlas o para engordar cerdos. En aquella época (1881), también se instaló una industria química, la materia prima de la que eran los cadáveres de animales (era conocida como "el Canyet").


La composición de la población de Sta. Eulalia en las primeras décadas del siglo XX era mayoritariamente de clase obrera industrial y jornalera agrícola. Las condiciones de vida de la clase trabajadora en aquella época eran muy malas y precarias. El arrabal industrial y obrero de la Bordeta-Sta. Eulalia estuvo implicado en todas las movilizaciones populares de la naciente área metropolitana de Barcelona; por ejemplo el motín contra las quintas de 1870, las huelgas obreras y campesinas de 1872-73, 1882, 1890-93 ...


En 1890, fue uno de los lugares donde se celebró por primera vez el 1º de mayo. Las movilizaciones obreras tenían en Sta. Eulalia un aspecto particular: había también ataques contra los "burots", esa especie de aduana que obligaba a pagar para pasar ciertas mercancías entre Santos (Barcelona, ​​desde 1897) y L'Hospitalet. Esta situación fronteriza, por cierto, favorecía las actividades relacionadas con el contrabando.


Santa Eulalia pasó de 1.000 a 10.000 habitantes entre 1900 y 1936, con una extraordinaria aceleración raíz del desarrollo industrial iniciado por la Gran Guerra de 1914-18. El Carrilet, inaugurado en 1912, mejoró las comunicaciones del barrio, que no paraba de crecer en dirección a poniente. La calle Igualdad es de 1907, el de Buenos Aires de 1911, el de Àngel Guimerà es de 1914, y en 1924 Amadeu Torner pidió de urbanizar sus tierras cerca de la antigua iglesia. La importancia creciente de Santa Eulalia y Collblanc- La Torrassa hizo que se alargara el Metro Transversal hasta el barrio en 1932. El metro salía por primera vez de Barcelona.

La peligrosidad del acceso al metro desde la Torrassa impulsó la construcción del Puente de Jordà (dicho así porque el republicano Josep Jordán fue su principal impulsor) en 1935. También de aquel año y del mismo autor, la arquitecto municipal Ramon Puig y Gairalt, es el mercado.


Las primeras entidades del barrio que conocemos fueron fundadas en marzo de 1898. Tal vez formaban parte de un mismo proyecto societario. Se trataba de La Benéfica, de carácter mutualista y recreativo, y la Sociedad de ahorros cooperativos, una cooperativa de consumo. Lo que no dicen los documentos oficiales es que también solían ser entidades con un fuerte contenido político y sindical. No existía nada parecido a la Seguridad Social ni en el Estado del Bienestar, por tanto, las clases populares autoorganiza y creaban todo tipo de entidades que iban del ocio hasta la asistencia médica, pasando por el cooperativismo de producción y consumo, el sindicalismo y la acción política.


Cada entidad o grupo de entidades tenía un sesgo ideológico determinado. El Partido Radical, tuvo mucha penetración en la Sociedad Unión La Hortensia, creada en 1904, con sede en el Gran Café-Bar Carbón, conocido popular